“Dice el necio en su corazón: ‘No hay Dios’”
(Salmo 14:1)
La veracidad del Evangelio se encuentra en su
poder para transformar las vidas de las personas
|
Cierta vez un
ateo desafió a un pastor evangélico a un debate sobre la veracidad del
Evangelio. El pastor aceptó el desafío, con la condición de que cada uno se
presentara en el debate con algún hombre o mujer que hubieran sido
transformados positivamente en sus vidas por la enseñanza ya fuera del
cristianismo o del ateísmo. Y el pastor agregó: “Yo llevaré cien de esos hombres y mujeres,
y usted puede llevar la misma cantidad; y si no puede, lleve cincuenta, y si no
puede llevar cincuenta, lleve veinte. Si no puede llevar veinte, quedaré
satisfecho con diez. Y de última, le desafío a llevar sólo a una persona”.
El que no creía, incapaz de cumplir con la condición, renunció al debate.
Muchas cosas se
pueden deducir del relato anterior. En primer lugar, que la
evidencia más impactante del Evangelio se encuentra en su poder para
transformar la vida de las personas. El apóstol Pablo se refiere
a esta transformación como “el poder de Dios para salvación a todo aquel que cree”
(Romanos 1:16). Y el mismo poder transformador está disponible para
todo aquel que hoy no encuentra las respuestas en el conocimiento del
mundo. Sólo debemos aceptar ese poder transformador en nuestras vidas, y el
cambio que producirá será un argumento -un testimonio- que ningún incrédulo
podrá negar.
Señor Jesús, hoy queremos orar tanto por
creyentes como no creyentes, para que podamos comprender que sólo tu
Palabra tiene el poder de transformar vidas y es la única respuesta a
nuestro propósito en la tierra y a nuestra trascendencia. Amén.
¡Te bendigo! Pastor Antonio Trejo